Puede pasar de todo, ¿verdad? Cualquier cosa.
Puedes amar tanto a una persona que tan solo el miedo a perderla haga que lo jodas todo y acabes perdiéndola.
Puedes despertarte al lado de alguien a quien hace unas horas ni siquiera habías imaginado conocer y mírate ahora.
Es como si alguien te regalara uno de esos puzles con piezas de un cuadro de Madrid, de la foto de unos ponis o de las cataratas del Niágara; y se supone que ha de encajar, pero no.
domingo, 8 de mayo de 2011
Aprenderas..
Después de un tiempo aprenderás que amar no significa apoyarse y que compañía no siempre significa seguridad. Comenzarás a aprender que los besos no son contratos, ni regalos, ni promesas... Comenzarás a aceptar tus derrotas con la cabeza erguida y la mirada al frente, con la gracia de un adulto y no con la tristeza de un niño. Aceptarás que incluso las personas buenas podrían herirte alguna vez y necesitarás perdonarlas. Aprenderás que hablar puede aliviar los dolores del alma... Descubrirás que lleva años construir confianza y apenas unos segundos destruirla, y que tú también podrás hacer cosas de las que te arrepentirás el resto de la vida... Aprenderás que las verdaderas amistades continúan creciendo a pesar de las distancias. Y que no importa qué es lo que tienes, sino a quién tienes en la vida... que los buenos amigos son la familia que nos permitimos elegir. Te darás cuenta de que puedes pasar buenos momentos con tu mejor amigo haciendo cualquier cosa o nada, sólo por el placer de disfrutar de su compañía... Descubrirás que muchas veces te tomas a la ligera a las personas que más te importan. Aprenderás que no importa a donde llegaste, sino a donde te diriges y si no lo sabes, cualquier lugar sirve... Aprenderás que si no controlas tus actos, ellos te controlarán a ti y que ser flexible no significa ser débil o no tener personalidad, porque no importa cuan delicada y frágil sea una situación: siempre existen dos lados. Aprenderás que la paciencia requiere mucha práctica. Descubrirás que algunas veces, la persona que esperas que te patee cuando te caes, tal vez sea una de las pocas que te ayuden a levantarte. Madurar tiene más que ver con lo que has aprendido de las experiencias, que con los años vividos. Aprenderás que hay mucho más de tus padres en ti de lo que supones. Aprenderás que nunca se debe decir a un niño que sus sueños son tonterías, porque pocas cosas son tan humillantes y sería una pena si lo creyese, porque le estarías quitando la esperanza... Aprenderás que cuando sientes rabia, tienes derecho a tenerla, pero eso no te da el derecho de ser cruel. Descubrirás que sólo porque alguien no te ama de la forma que quieres, no significa que no te ame con todo lo que puede, porque hay personas que nos aman, pero que no saben como demostrarlo. No siempre es suficiente ser perdonado por alguien, algunas veces tendrás que aprender a perdonarte a ti mismo... Aprenderás que con la misma severidad que juzgas, también serás juzgado y en algún momento condenado. Aprenderás que no importa en cuántos pedazos tu corazón se rompa, porque el mundo no se detiene para que lo arregles. Entonces y sólo entonces, sabrás realmente lo que puedes soportar; que eres fuerte y que podrás ir mucho más lejos de lo que pensabas cuando creías que no se podía más. Y es que realmente la vida vale cuando tienes el valor de saber pedir perdón y de enfrentarla...
Para estar contento, un día tuviste que estar triste.
Serás realmente feliz cuando no te pares a pensarlo, cuando las nubes parezcan algodon y el cielo no sea infinito. Cuando la noche sea más increible que el día. Cuando tus dientes asomen continuamente entre tus labios, formando una sonrisa capaz de iluminar la habitación. Serás feliz cuando cada minuto de tu vida se convierta en un regalo. Cuando sea tan fácil vivir que no te lo plantees, cuando te levantes cantando y te acuestes bailando. Cuando beses, abrazes y des la mano como una llama, ardiendo, capaz de mostrar fortaleza y grandeza y cuando tu corazón se escuche latir desde la otra habitación. Cuando sientas que puedes volar, pero sobre todo serás feliz cuando te lo propongas. Cuando hagas del lugar y del momento el adecuado. Cuando valores cada momento como único y no como simples medios para otros momentos. No te preocupes, serás feliz y cuando no te sientas así recuerda que pare estar contento, un día tuviste que estar triste.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)